¿Qué derechos tiene tu empresa frente a las compañías de luz?

Las empresas también pueden ser consumidoras

El término consumidores puede inducir a creer que solo quedan incluidas en él las personas físicas. No obstante, las personas jurídicas también pueden tener la consideración legal de consumidor siempre que actúen en un ámbito ajeno al de su actividad profesional y sin ánimo de lucro (artículo 3. del Texto Refundido de la Ley General para la Protección de Consumidores y Usuarios). Por ejemplo, una empresa dedicada a la hostelería que quiere contratar con una compañía de luz para que le suministre energía eléctrica en sus establecimientos, actúa en un ámbito ajeno a lo que es su actividad profesional cuando está contratando con dicha compañía y por lo tanto en la relación entre la compañía y el empresario, este último va a ser parte consumidora.

Los derechos de las empresas frente a las compañías de luz

La Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico, en su artículo 44.1 enumera los derechos de los consumidores. Entre ellos cabe destacar los siguientes:

1. Derecho a formalizar un contrato de acceso con la compañía de luz

El usuario podrá elegir el tipo de contrato: la tarifa, la potencia, el nivel de tensión, etc. Todo ello en base a la información que le proporcionen, que deberá ser transparente sobre los precios y condiciones generales aplicables al acceso y al suministro de energía eléctrica. Además, tendrá derecho a obtener un ejemplar de la póliza de contratación

2. Derecho a recibir el servicio de acuerdo con niveles de seguridad, regularidad y calidad

Ello incluye el derecho a los usuarios que hayan sufrido interrupciones de más de una hora en el fluido eléctrico a solicitar una reducción porcentual del importe de la factura mensual e incluso llegar a reclamar judicialmente los daños sufridos en el caso de que, por ejemplo, se produzcan averías en los electrodomésticos debido a la interrupción

Las instalaciones eléctricas de media tensión se deben revisadas cada 3 años y si son de tensión baja, la revisión se establecerá por cada Comunidad Autónoma. En cualquier caso, si las instalaciones tienen una antigüedad superior a 20 años y se quiere modificar el contrato, se deben estas antes por la empresa que distribuye.

Para la instalación el usuario puede elegir el instalador y los materiales que desee, siempre que estén homologados.

3. Derecho a realizar el cambio de suministrador

Si el cambio se realiza una vez transcurrido un año, no implicará coste alguno. Si se realizará antes habría un recargo máximo de un 5 % sobre la energía no suministrada. Otros de los derechos es poder subir o bajar la potencia contratada con Iberdrola, Naturgy o la comercializadora que contrate. Cambiar la potencia contratada con Endesa de forma online o con cualquier otra empresa puede hacer ahorrar dinero en las facturas a los clientes (si se baja) o evitar sobrecargas en la instalación (si se aumenta). Cambiar la potencia contratada es una modificación disponible en todas las comercializadoras, ya sea Endesa, EDP, Holaluz…

4. Derecho a disponer de procedimientos para tramitar sus reclamaciones.

Cuando se solicita un servicio de suministro eléctrico, este debe llevarse a cabo dentro de unos plazos. Si se incumplen la empresa debe abonar al consumidor, en la primera facturación la mayor de las siguientes cantidades: 30 euros o el 10 % de la primera facturación completa. A través de la app de clientes de las que disponen Endesa, Iberdrola, Naturgy y todas las compañías se pueden poner reclamaciones. El cliente encontrará en esta opción una forma fácil de tramitar sus quejas o si no podrá recurrir a otro canal de atención al cliente como el teléfono o las oficinas físicas de EDP, Repsol, Endesa

5. Derecho a tener a su disposición sus datos de consumo

Derecho conexo a otro que es el de que se corrijan los errores de facturación. Así, si en la factura hubiere un error, ya sea debido al contador o a un fallo administrativo, este debe corregirse. Si el resultado de la corrección es que el usuario debe dinero, las cantidades debidas las podrá abonar de forma prorrateada en las sucesivas facturas mensuales, en tantas como meses transcurrieron con el error. No se puede prorratear ni rectificar más allá de un año. Si por el contrario lo que ocurre es que quien debe cantidades es la empresa al usuario, aquella las devolverá en su totalidad en la siguiente facturación aplicando el interés legal del dinero que estuviere vigente en el momento de la facturación. En este caso no se permitirá el fraccionamiento.

6. Derecho a estar informados del consumo real de electricidad y de los costes correspondientes, sin costes adicional alguno.

El usuario tiene derecho a recibir toda la información por parte de la compañía de luz: tarifas, potencia a contratar, variantes y modo de utilizar la discriminación horaria, corrección del factor de potencia…. Para que pueda elegir lo que más le convenga en base al asesoramiento proporcionado que, si no fuere el adecuado, podría dar como resultado la refacturación de los consumos efectuados previamente.

La empresa va a ser consumidora cuando esta celebre un contrato con el propósito de satisfacer sus propias necesidades, en cuyo caso deberá aplicarse el régimen específico establecido para la protección de la parte más débil de la relación contractual (Sentencia del Tribunal Supremo de Justicia de la Unión Europea de 15 de febrero de 2019, asunto C-630/17). También el Tribunal Supremo se ha pronunciado al respecto: en la Sentencia de 3 de junio de 2016 considera que “para decidir si el contrato está sujeto a la normativa de consumidores, lo relevante es el destino de la operación y no las condiciones subjetivas del contratante”.

Si tienes cualquier duda puedes consultar también este artículo de Facua.

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